Se calcula que entre el 20% y 40% de las niñas con Diabetes Mellitus tipo 1 (DM) –es decir, insulino dependientes- ven afectado el buen funcionamiento de su ovario, lo que provocaría irregularidades menstruales, hirsutismo (exceso de vello corporal), hiperandrogenismo, aumento de la grasa abdominal y, eventualmente, síndrome de ovario poliquístico, que en algunos casos se traduce en infertilidad.
Estudios realizados previamente por el equipo médico del IDIMI han revelado que las niñas con diabetes tienen una pubertad más tardía, es decir, su menarquia o primera menstruación aparece –en promedio- seis meses después que el grupo control.
23 de Enero del 2006











